viernes, 25 de agosto de 2017

La reina del desierto | Alan Gold

Título: La reina del desierto
Autor: Alan Gold
Género: Novela histórica
Editorial: Bóveda
ISBN: 9788416691388
Nº de páginas: 576 págs.
Precio: 19 €

Fueron muchas las mujeres que a lo largo de los siglos huyeron de los opresivos muros de sus hogares y disfrutaron de la pasión de viajar. Gertrude Bell se ahogaba en la estricta Inglaterra y encontró en el desierto su paraíso en la tierra. Pero su vida no fue un camino de rosas. Esta es la historia de una mujer desconocida, confidente de Gran Bretaña en un momento clave de su historia. 

La reina del desierto es una excelente novela histórica que aborda la biografía de una de las mujeres más excepcionales e injustamente poco reconocida de la historia del siglo XX. Aventurera, arqueóloga, diplomática, escritora, Gertrude Bell tuvo un papel clave en la construcción de Irak tras la Primera Guerra Mundial. Gran conocedora de las tribus y las costumbres de Oriente Próximo, Gran Bretaña la requirió para trazar los límites de los nuevos estados surgidos del antiguo Imperio Turco y establecer unos gobiernos que permitieran el desarrollo de los territorios que durante mucho tiempo habían permanecido bajo la dominación de las metrópolis europeas. Pero junto al personaje público, el libro profundiza en la mujer que sufrió de los prejuicios de su género, a pesar de haber demostrado durante años una capacidad excepcional para el trabajo y fue increíblemente útil durante los acontecimientos que se vivieron en la construcción de los nuevos estados árabes. 

La novela nos presenta a una muchacha inteligente, ávida de conocer el mundo, muy distinta a lo que se esperaba de una joven inglesa de la época victoriana. Una personalidad que su propio padre, a pesar de haber acompañado a Gertrude en su camino hacia Oxford, intentaba mitigar: 

“Hugh le había suplicado que disimulara su inteligencia y moderara sus muestras de saber, al menos hasta estar casada, luego podría hacer lo que quisiera. Hasta que fuera camino del altar, su padre le aconsejaba plegarse a las aficiones de los muchachos por la vida campestre o por la pesca o el deporte, y hacer como que le interesaban sus relatos de travesuras festivas”. 




Pero la vida de Gertrude no iba a ser la típica historia de una mujer de su tiempo. Gertrude iba a romper moldes y a demostrar al mundo que, a pesar de su condición femenina, podía ser tanto o más valiente que cualquier hombre: 

“Gertrude no podía, ni quería, camuflar su inteligencia y fingir una inclinación que no sentía. Había estudiado muy duro en Oxford, había aprendido mucho, y lo único que quería era encontrar a alguien cuya mente fuera al menos igual, si no mucho mejor, que la suya”. 

Sin embargo, el destino de Gertrude no la llevó a convertirse en la esposa de un hombre que estuviera a su nivel. En su juventud sufriría el trágico desengaño de enamorarse de un hombre de condición inferior cuya muerte la dejaría sumida en una tristeza que sólo la aventura podría, al menos mitigar, en lo más profundo de su corazón.

“Como el señor Keats, el poeta, convertiría el vagar sola y pálida en virtud. Tendría que hacerse alguien, y no la esposa de alguien. Y había decidido que Persia, la misteriosa y exótica Persia, era el sitio donde se convertiría en alguien, donde haría que la sociedad valorara su diferencia y no la excluyera por ella”. 

Y así, Gertrude Bell inició su largo periplo vital que la llevó a convertirse en la mujer excepcional que fue. La novela resigue de manera fiel la vida de la señorita Bell a través del desierto que tanto la atrapó y repasa las distintas obras que escribió y los encuentros con las principales tribus de Oriente Próximo. Aventuras que no siempre tuvieron final feliz y que, en ocasiones la llevaron al límite de su propia resistencia. 

La novela aborda la relación entre Gertrude Bell y Lawrence de Arabia, un joven arqueólogo que cosechó fama mundial por su papel en la zona, mientras su querida amiga le asesoraba en la sombra. A ella escuchó Lawrence sus inteligentes consejos y con ella tuvo una hermosa relación fraternal que se plasma a la perfección en el texto. 



La reina del desierto es un merecidísimo homenaje a una mujer poco conocida pero que fue clave en la historia de las colonias inglesas en el mundo árabe. Fue, de hecho, la única mujer que participó en la Conferencia de Paz que se celebró tras el fin de la Primera Guerra Mundial: "Únicamente una mujer de peso participaba junto a los centenares de hombres". También fue clave en la Conferencia de El Cairo de 1921 en la que su experiencia y su sabiduría fue escuchada con respeto por los hombres que allí se congregaron.

Me atrevería a decir que La reina del desierto es una biografía novelada de Gertrude Bell, una dramatización de una vida de novela. Un texto largo pero ameno, que no he podido dejar de leer. Una obra completa que resigue todos y cada uno de los grandes acontecimientos de su vida, desde su infancia en Inglaterra hasta su trágica muerte en Irak, aquel país que seguramente sin ella habría sido muy complicado construir. 

La novela es también un viaje a la historia colonial, a la destrucción de un sistema imperialista que, tras la Gran Guerra, planteó muchos problemas y retos a las todopoderosas metrópolis. 

Alan Gold, autor de La reina del desierto, es periodista y escritor que ha rescatado del olvido las vidas de algunas de las mujeres más apasionantes de la historia. Su novela sobre Gertrude Bell me ha atrapado. Una novela histórica excelente y muy, muy, recomendable.

2 comentarios:

  1. Me llama muchísimo, pero muchísimo esta novela. La voy a apuntar en mi lista de pendientes.

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  2. He comenzado a leerla y no puedo despegarme de esta. Es realmente apasionante!!!!

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